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Proyecto TOM aún en suspenso: ¿Que pasó con el telescopio chino en Antofagasta?

- Junio 26, 2025

Por Jim Godoy, Dylan Olivares y Sebastián Navarrete
Antofagasta, Chile — Junio de 2025

REPORTAJE

En abril de este año, el gobierno chileno anunció la suspensión del proyecto astronómico chino que se construiría en Cerro Ventarrones, a 30 kilómetros de Antofagasta. La decisión llegó tras advertencias de Estados Unidos sobre un posible uso dual —científico y militar— del telescopio. Desde entonces, el futuro del llamado Telescopio de Monitoreo de Objetos Espaciales (TOM) se mantiene en pausa. Pero, ¿en qué quedó todo esto?

Un proyecto suspendido, no cancelado

A la fecha, el proyecto TOM permanece suspendido de manera temporal. La medida fue tomada por el Ministerio de Relaciones Exteriores en conjunto con Bienes Nacionales, a la espera de una revisión jurídica del convenio firmado en 2023 entre la Universidad Católica del Norte (UCN) y la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA). Dicha revisión busca establecer si el acuerdo es válido bajo el marco legal chileno, ya que involucra el uso de terreno fiscal para fines científicos pero mediante una institución privada y un país extranjero.

“Estamos evaluando la legalidad del convenio, dado que la actual normativa exige que este tipo de acuerdos internacionales se canalicen mediante tratados estatales o instituciones públicas como la Universidad de Chile”, señalaron desde Cancillería a través de un comunicado oficial.

Advertencias de Washington y respuesta china

La presión internacional ha sido uno de los factores claves detrás del congelamiento. Desde Estados Unidos, tanto el FBI como representantes diplomáticos —incluida la exembajadora Bernadette Meehan— emitieron alertas sobre la posibilidad de que el telescopio sea utilizado para seguimiento de satélites y operaciones de inteligencia espacial, más allá de su declarado fin científico.

Por su parte, el gobierno chino respondió tajantemente a través de su embajada en Santiago, calificando las advertencias como parte de una “nueva Doctrina Monroe” y acusando a EE.UU. de intentar limitar la cooperación científica entre China y América Latina. Según voceros del proyecto, el TOM es “exclusivamente de observación astronómica” y no tendría ningún componente militar.

Entre la ciencia y la geopolítica

Más allá de las tensiones entre potencias, el caso ha abierto un debate nacional sobre soberanía científica y regulación internacional. Expertos dieron sus opiniones sobre el tema.

Entrevista a académica de la UCN, Francis Espinoza, experta en relaciones internacionales.

Mientras tanto, el Ministerio de Ciencia ha iniciado conversaciones con universidades y centros astronómicos para redactar una propuesta de regulación que establezca protocolos para futuros proyectos internacionales.

Tras conocerse la suspensión del proyecto, la Universidad Católica del Norte (UCN) manifestó que actuó dentro del marco institucional vigente y expresó su disposición a colaborar con las autoridades para aclarar cualquier duda. En un comunicado oficial, reafirmó su compromiso con la transparencia, la ciencia y el desarrollo regional, defendiendo que el acuerdo con China buscaba fortalecer la investigación astronómica y tecnológica en el norte de Chile, aunque lo repentino del suceso aún deja con dudas al instituto de astronomía de la UCN, principal miembro colaborador por parte de la institución educativa.

Fragmento de entrevista al director del instituto de astronomía de UCN.

Posibles caminos: ¿reactivar, reformular o desechar?

A nivel gubernamental, se barajan tres escenarios:

  1. Reformulación legal del proyecto: canalizar el acuerdo a través de una entidad estatal como la Universidad de Chile, para ajustarse a la ley.
  2. Desestimación del convenio: en caso de que se determine que el proyecto implica riesgos geopolíticos o violaciones legales.
  3. Reactivación bajo nuevas condiciones: si se logran garantías bilaterales que aseguren la naturaleza exclusivamente científica del telescopio.

Imagen de la ubicación del observatorio del telescopio chino.

Desde la Universidad Católica del Norte, sin embargo, guardan silencio, a la espera de una resolución oficial del gobierno.

El caso del telescopio TOM no solo expuso la tensión entre intereses científicos y estratégicos en tiempos de competencia global, sino que también evidenció vacíos institucionales en la política espacial chilena. Aún sin resolución final, el futuro del proyecto dependerá de cómo Chile logre equilibrar sus compromisos internacionales, sus intereses científicos y su soberanía tecnológica.